Punto Final, Nº 882 – Desde el 18 hasta el 31 de agosto de 2017.
Documento sin título
Buscar
Ultimo editorial

Homenaje

Carta al director
Ediciones Anteriores.
En Quioscos
Archivo Histórico
Acto Miguel Enríquez
Discursos:
- Carmen Castillo
- Melissa Sepulveda
- Lorenza Soto
- Felipe Quezada
- Coordinadora Arauco-Malleco
Autobiografía de un rebelde
Regalo

ABATE MOLINA


El abate Juan Ignacio Molina González, que brilló en Italia durante la Colonia e hizo conocido el nombre de Chile por sus conocimientos y la originalidad de su pensamiento, nació en Villa Alegre el 24 de junio de 1740.
Sus padres, criollos de buena situación, quisieron dar a su hijo una educación de excelencia. Se educó en Talca en la escuela que mantenían los jesuitas donde se distinguió por su facilidad para aprender lenguas clásicas, como latín y griego. A tal punto que fue admitido por los jesuitas en la orden de San Ignacio a los 15 años. Hizo vida de convento hasta 1767 cuando la orden fue expulsada de todos los dominios del Rey de España, acusada de conspirar contra la monarquía y difundir doctrinas heréticas.
Los jesuitas conservaron la calidad de sacerdotes. Por eso fueron llamados “abates” en Italia donde fueron confinados. Juan Ignacio Molina, en Bolonia, se dedicó a la educación. Publicó materiales para dar a conocer la historia, geografía y la naturaleza de Chile. En italiano publicó dos libros, uno titulado “Compendio de la historia geográfica, natural y civil del Reino de Chile” (1776) y un “Ensayo de la historia civil de Chile” (1778). Poco después fue designado profesor de ciencias naturales en la Universidad de Bolonia. Sus obras en italiano fueron traducidas al alemán, español, inglés y francés. Fue un botánico eminente. Finalmente fue nombrado miembro del Real Instituto Italiano de Ciencias, Letras y Artes. Además, fue el primer académico americano de la Docta Academia del Instituto de las Ciencias, de Bolonia.
El abate Molina, como otros jesuitas, apoyó la independencia de los países americanos.
Su trabajo científico provocó polémicas. Especialmente con “Analogías menos observadas de los tres reinos de la Naturaleza” (1815), que proponía una evolución gradual y que ha sido visto como un precursor de Darwin. El libro estuvo bajo la lupa del Santo Oficio, pero en definitiva fue absuelto tanto el texto como su autor. El otro, “Sobre la propagación del género humano en las diversas partes de la Tierra” (1818), no fue cuestionado pero no pudo ser impreso.
El abate Molina nunca regresó a Chile, su salud se lo impedía. Murió en Bolonia el 12 de septiembre de 1829.

Publicado en “Punto Final”, edición Nº 882, 18 de agosto 2017.

revistapuntofinal@movistar.cl
www.puntofinal.cl
www.pf-memoriahistorica.org
¡¡Suscríbase a PF!!

 


Punto Final
Translation

Google Translate

En esta edición

Responsabilidad histórica de la presidenta Bachelet

En Chile se violan derechos humanos de niños y adolescentes

La política en la era del selfie

Chile en regresión: desiguales y pobres

El Frente Amplio y la (eterna) crisis de la Izquierda

En edición impresa

Arremetida tabacalera para atraer niños al consumo

Criminalizan al pueblo mapuche, a un lado y otro de la Cordillera

El día emblemático de la reforma universitaria

Perú en el ojo de la corrupción

Basura parlante

Nuestras deudas, sometimiento y vacío

Visita